Novedades
mayo 28, 2024
Cáncer de ovario: ante síntomas, es importante consultar sin demora

El cáncer de ovario es un conjunto de enfermedades malignas que pueden originarse en estas glándulas reproductoras femeninas, y también, en las trompas de Falopio.

Hasta ahora, no se ha logrado encontrar una conducta o práctica que permita prevenir el cáncer de ovario, aunque algunos hábitos saludables podrían contribuir a reducir levemente el riesgo: mantener un peso saludable, reducir el consumo de alcohol y no fumar.

Tampoco ha habido demasiado éxito en la implementación de un chequeo periódico de «screening» o cribado que posibilite detectarlo precozmente -como en el caso de la mamografía para el cáncer de mama-; aunque hay consenso de que una ecografía transvaginal y un examen pélvico anual son estudios de rutina que pueden ser útiles para llegar a un diagnóstico.

Este tipo de ecografías, junto con un análisis de sangre para detectar la presencia de la proteína CA-125, son estudios recomendados por algunas asociaciones científicas para mujeres con alto riesgo de desarrollar cáncer de ovario debido a un síndrome genético hereditario, como síndrome de Lynch o mutaciones del gen BRCA. En estos casos, es fundamental la consulta con un especialista, para evaluar la oportunidad y la frecuencia con que se deben realizar estos estudios.

Por lo anteriormente dicho, es fundamental prestar atención a posibles signos y síntomas, para hacer una consulta sin demora:

  • Hinchazón abdominal
  • Dolor abdominal o pélvico
  • Dificultad para ingerir alimentos o saciedad rápida al comer
  • Síntomas urinarios, tales como sensación constante de tener que orinar, u orinar con mayor frecuencia.
  • Cansancio
  • Sangrado intermenstrual o cambios en el período
  • Dolor de espalda
  • Pérdida de peso sin motivo aparente

Estos síntomas no son específicos, y pueden estar presentes en otras enfermedades, pero deben llevar a la consulta, para poder evaluarlos y avanzar con estudios complementarios.

Ante un diagnóstico de cáncer de ovario, el tratamiento dependerá del tipo de tumor y estadío de la enfermedad, del estado de salud de la persona y de otros factores, como la edad y la intención o no de tener hijos. En general, la cirugía es un paso importante, acompañada de quimioterapia, antes o después. También existen terapias hormonales y terapias dirigidas, con medicamentos llamados biológicos o con los medicamentos conocidos como inhibidores PARP, que dificultan que unas enzimas reparen células del tumor, lo que puede llevar a la muerte de esas células.

Afortunadamente, este no es un tumor de tan alta incidencia. En Argentina, se registran aproximadamente 2200 casos al año, en todo el país. A nivel global, según informa la Sociedad Americana de Oncología Clínica, se observó un leve descenso en la cantidad de casos de esta enfermedad entre 1990 y 2019.

No obstante, es importante mencionar que las mujeres tienen más riesgo de tener este tipo de tumores durante la pos-menopausia, por lo que los controles y la consulta temprana cobran mayor relevancia en esta etapa.

 

Con la colaboración de la Dra. Juliana Mandrile.

Otras ediciones